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Quizá has notado que el estómago de tu perro hace ruidos aleatorios y fuertes después de comer o en otras ocasiones no relacionadas con la comida, no te preocupes aún, generalmente estos sonidos significan que el sistema digestivo de tu mascota funciona adecuadamente o que simplemente tiene hambre.
En la mayoría de las ocasiones los ruidos estomacales, también llamados borborigmos, son el resultado del paso de los alimentos y agua por través del tracto digestivo en un proceso llamado peristalsis.
Lo que los veterinarios identifican como tracto gastrointestinal incluye: estómago, intestino delgado e intestino grueso, su objetivo único y final es mover la comida y agua desde la boca hasta el recto.
Regularmente los sonidos pueden escucharse cuando el estómago y los intestinos de tu perro se encuentran vacíos y no existe nada que amortigüe los ruidos, así como si los alimentos fuesen agua moviéndose por una tubería hueca.
En general los ruidos estomacales son un fenómeno normal, sin embargo el estómago de un perro puede hacer más ruido cuando está molesto o experimenta un trastorno gastrointestinal.
Cuando un perro tiene diarrea puedes escuchar que los sonidos provenientes de la pancita del can aumentan a medida que los alimentos o el agua se mueven más rápidamente a través del tracto digestivo, además suele escucharse mucho ruido justo antes de iniciar una descarga de diarrea.
Los cambios alimenticios o las indiscreciones dietéticas son otra causa común de los ruidos estomacales, cuida los alimentos que tu mascota ingiere.
Quizá tu perro haya decidido almorzar un cuerpo extraño que le obstruya intestinalmente, este fenómeno causa un aumento de gases a medida que el cuerpo intenta dilatar la región para mover el objeto hacia adelante.
Un trastorno o síndrome gastrointestinal puede causar irritación crónica del tracto intestinal, pueden provocar un aumento de los ruidos estomacales, junto con otros problemas gastrointestinales.
La Salmonella o los Coccidios así como otros parásitos e infecciones bacterianas pueden aumentar los ruidos estomacales de los perros, al mismo tiempo que reducen la absorción de nutrientes y producen gas.
Si tu perro presenta sonidos estomacales en demasía es vital que lo lleves al veterinario y solicites acompañamiento de salud.
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