Para tener una experiencia completamente personalizada, proporciona tus datos de usuario.
Al registrarte en este sitio aceptas los Términos y condiciones y Políticas de privacidad
¿Olvidaste tu contraseña?
Para restablecer tu contraseña, escribe el correo electrónico que proporcionaste para tu registro.
Si bien el cuerpo de perros y gatos evidentemente es diferente del humano, existen puntos que tenemos en común, no por nada existen distintos padecimientos que se comparten entre las tres especies.
Una de estas similitudes es que todos sentimos cosquillas, esto derivado de la gran acumulación de terminaciones nerviosas en un punto específico. Hoy hablaremos de dónde encontrar estos sitios.
En el caso de los perros, si queremos detectar esto hay que acariciarlo en diferentes puntos hasta que notemos que comienza a temblar levemente en intervalos intermitentes. Seguramente lo has notado mientras lo cepillas o le rascas la barriga.
Las regiones en las que estos animales suelen tener más cosquillas son las orejas, patas, panza, lomo y cuello
Se trata de una reacción bautizada como «tocar la guitarra», y consiste en un acto reflejo que se produce al tocar algunas zonas del cuerpo del animal. Las partes del cuerpo en las que los canes tienen más cosquillas son: orejas, patas, barriga, lomo y cuello.
Por supuesto, si en algún momento el perro se encuentra molesto y quiere escapar de la situación, no debemos insistir. Su bienestar es lo más importante.
Si en algún momento percibes que al animal no le gusta o que se mueve para evitar el contacto, debes detenerte inmediatamente, de lo contrario, podrías causarle estrés o ansiedad, que con el paso del tiempo derivará en problemas de comportamiento.
Recuerda que nunca debes obligar a tu mascota a hacer nada que no quiera, esto abarca no solo las cosquillas, sino también el juego, los entrenamientos y hasta la alimentación.
Comparte este contenido en tus redes