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La hipertensión arterial en perros ocurre cuando los valores de la presión del animal son más altos que el rango normal y al igual que en los humanos, se desconoce la causa de este padecimiento.
Para diagnosticarla se mide de la misma manera que en las personas, colocando un brazalete inflable en la pata o en la cola del perro, por lo que es importante mantenerlo quieto el tiempo suficiente para poder obtener una lectura precisa.
Los síntomas pueden variar dependiendo de la gravedad del padecimiento, sin embargo los más comunes son las convulsiones, ceguera, pupilas dilatadas, el desprendimiento de retina, hemorragia de los ojos, sangre en la orina y los soplos cardiacos. También puede presentar debilidad, ya sea en todo el cuerpo o bien en las piernas.
Existen diferentes factores que la provocan, algunos son la obesidad, una enfermedad renal, el hipertiroidismo y los problemas hormonales; si sospechas que tu mascota sufre de hipertensión, acude a consulta con el veterinario.
De acuerdo con las lecturas, el animal puede requerir distintos tipos de tratamiento:
Para establecer un tratamiento, este debe ser acorde a la razón subyacente de la presión alta, de lo contrario deberá tomar medicamentos para controlar la presión arterial indefinidamente.
La presión arterial debe ser monitoreada regularmente y el veterinario puede ordenarle algunas pruebas de laboratorio para medir las reacciones de tu perro a la medicación, sin embargo, también es posible prevenirla con una dieta saludable, el ejercicio regular y en general procurando un buen estado de salud para el perro.
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