Para tener una experiencia completamente personalizada, proporciona tus datos de usuario.
Al registrarte en este sitio aceptas los Términos y condiciones y Políticas de privacidad
¿Olvidaste tu contraseña?
Para restablecer tu contraseña, escribe el correo electrónico que proporcionaste para tu registro.
El daño renal es un padecimiento común en perros, también conocido como insuficiencia renal, y el riesgo de sufrirla se incrementa en animales mayores cuyos síntomas pasan desapercibidos por los dueños.
Los riñones son órganos que pertenecen al sistema urinario, y desempeñan funciones esenciales para la vida de los perros: como depurar la sangre, filtrar y eliminar las sustancias de desecho, así como toxinas producidas por su organismo.
También regulan y mantienen el volumen de líquidos y minerales, evitan la deshidratación, intervienen en la regulación de la presión arterial, mantienen el PH de la sangre estable, secretan ciertas hormonas y estimulan la producción de glóbulos rojos.
Se le considera fallo renal cuando los riñones no son capaces de concentrar o diluir la orina o de eliminar los productos del metabolismo, algunas de las principales consecuencias esto son la retención de sustancias nitrogenadas, de fósforo, la pérdida de proteínas, disminución de la reabsorción de bicarbonato y la alteración de la capacidad de concentrar orina
Entre los síntomas más notorios se encuentran la escasa ingesta de agua, el aumento de volumen y frecuencia de la orina o su total ausencia, micciones nocturnas, orina con sangre; pérdida de apetito, diarrea y vómito, baja de peso, y letargia.
El tratamiento dependerá mucho de cada paciente, lo más importante es proteger al máximo el órgano para mantener la mejor calidad de vida del perro y además proveer un tratamiento para controlar las complicaciones asociadas a la enfermedad.
En forma aguda, por lo general los perros necesitarán ser hospitalizados, donde se tratarán en primer lugar las alteraciones que pongan en riesgo la vida de la mascota; el objetivo es corregir las alteraciones en fluidos, electrolitos y mantener una presión sanguínea normal.
Comparte este contenido en tus redes