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Los perros, si bien no tienen la flexibilidad de los gatos, son propensos a quedarse dormidos en un sinnúmero de lugares que a nosotros nos parecerían incómodos, pero esta es la forma en la que ellos descansan.
De acuerdo con los especialistas, los canes tienen diferentes formas de descanso identificadas, siendo la primera la clásica en posición de sentado, la cual adoptan tanto en estado de completa alerta, como cuando sienten sueño.
Las mismas circunstancias se dan cuando el animal se coloca tumbado quedando con todas las patas completamente estiradas, y en la que tanto los codos, como el esternón, la zona abdominal y el pecho mantienen contacto con el suelo.
Otra posición es cuando se recuestan en uno de sus flancos y ya están próximos a entrar en la fase de sueño, y si se acurrucan por completo con lo que no solo duermen cómodos, sino también buscan conservar su calor corporal.
Las otras dos posturas son tumbado lateral, en la que descansa pero se mantiene muy alerta; y finalmente la llamada decúbito supino, la típica patas arriba de los cachorros o de ejemplares que confían plenamente en sus dueños.
Si lo vemos en porcentajes, un perro adulto puede ocupar hasta 13 horas diarias para descansar, sin embargo, los lapsos de sueño profundo suman menos de 12% de estos periodos; 23% lo dedican al descanso ligero y una parte similar a un estado de somnolencia en el que se mantienen alertas. Esto quiere decir que la relación sueño / vigilia se divide más o menos a la mitad.
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