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Ver a un gato vomitar puede ser bastante alarmante, debido a que pueden ser animales bastante escandalosos, y aunque es común verlos regurgitar bolas de pelo, volver el estómago suele ser un tanto similar y por ello, es fácil ignorar.
A veces es difícil determinar la causa subyacente que causa este síntoma, ya que puede indicar varios problemas de salud, algunos de los cuales pueden ser graves. Por ejemplo:
¿Cómo diferenciar el vómito de la regurgitación?
Es importante saber que los vómitos y la regurgitación son dos cosas diferentes, y poder diferenciarlos puede ayudar a ti a no preocuparte y a tu veterinario a diagnosticar la causa del problema. Mientras que el vómito implica la expulsión de alimentos no digeridos desde el estómago a través de la boca, la regurgitación es el acto de expulsar alimentos no digeridos del esófago o la garganta. Una forma de identificarlos es que, la comida que se regurgita normalmente se ve entera, ya que no ha sido expuesta a los ácidos del estomago.
El tratamiento recomendado por su veterinario para su gato dependerá de su diagnóstico específico, es posible que su gato solo requiera tratamientos ambulatorios y medicamentos orales para controlar su condición desde el hogar, pero si se sospecha de algún tipo de obstrucción es posible que sea necesario radiografías y posteriormente cirugía.
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