Para tener una experiencia completamente personalizada, proporciona tus datos de usuario.
Al registrarte en este sitio aceptas los Términos y condiciones y Políticas de privacidad
¿Olvidaste tu contraseña?
Para restablecer tu contraseña, escribe el correo electrónico que proporcionaste para tu registro.
Existen medicamentos humanos que pueden ser administrados a las mascotas para tratar afecciones específicas, siempre y cuando esto sea recomendado por un médico veterinario y en dosis moderadas.
Sin embargo, hay productos de este tipo que bajo ningún concepto pueden ser dados a los animales de compañía, ya que podrían causar daños importantes a su salud.
Uno de los más peligrosos es el Tylenol, cuyo ingrediente activo es el acetaminofén, sumamente tóxico para los gatos, ya que su sistema no es capaz de metabolizarlo de manera adecuada; los perros lo toleran de mejor manera, pero en dosis muy altas puede ser perjudicial.
La aspirina es un medicamento muy común en los hogares y la primera opción ante los dolores de cabeza, pero en porciones considerables es dañino tanto para felinos como canes; hay que tener en cuenta que en ambos casos puede ser recetado para tratar problemas cardíacos.
El ibuprofeno es un antiinflamatorio recomendado para atender resfriados, pero en mascotas tiene el potencial de provocar úlceras gástricas graves o insuficiencia renal aguda, así que nunca se debe dejar a su alcance.
Daños similares pueden ser causados también por el naxproxeno, además de perforaciones del estómago, incluso en dosis mínimas.
Lo más importante para evitar accidentes relacionados en casa, es asegurarnos de que nuestras mascotas no tienen acceso a este tipo de productos, esto quiere decir que si tenemos un botiquín o algo similar, hay que tenerlo bien resguardado.
Si bien aquí te dimos una lista de medicamentos peligrosos, recuerda que nunca debes automedicar a tu perro o gato, incluso si son insumos que les has dado con anterioridad.
Comparte este contenido en tus redes