Para tener una experiencia completamente personalizada, proporciona tus datos de usuario.
Al registrarte en este sitio aceptas los Términos y condiciones y Políticas de privacidad
¿Olvidaste tu contraseña?
Para restablecer tu contraseña, escribe el correo electrónico que proporcionaste para tu registro.
Una vez que tu mascota (perrita) inicie a mostrar interés para reproducirse, comenzará a hacerse notar con distintas acciones como el ladeo de su cola para exhibir su vulva —algo que sucede regularmente durante su segundo día de celo con el sangrado— entonces, será el momento indicado para buscar el apareamiento con su pareja canina.
Por ello, tendrás que conocer algunas situaciones antes, durante y después de que ocurra el coito; debido a que las hormonas que expulsan las perras a través de su orina son muy estimulantes para el olfato de los canes, su pene responde con una erección. Lo más normal es que se necesite varios intentos antes de introducir su órgano sexual en la vagina; la penetración puede prolongarse hasta más de una hora.
Una vez que el perro monta a la hembra, la primera eyaculación no tardará en llegar arrojando un semen de color claro que suele ser estéril, es en este momento cuando el macho se gira y los dos animales quedan en posición opuesta respecto al otro; es aquí cuando expulsa un segundo líquido cargado de espermatozoides que es el que dejará preñada a la perra.
También, se tendrá que tener en cuenta el calendario cuando se quiera programar el acto sexual para asegurar el embarazo y el número de cachorros que alojará la hembra en su vientre durante la gestación, "Hay perras que paren camadas con un número muy bajo de cachorros, a veces solo uno o dos. En un porcentaje importante es debido a que la monta no se ha producido en el momento óptimo", indicó el veterinario Miguel Ángel Valera.
Comparte este contenido en tus redes